
PLV para Glossier diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
La atención del cliente es limitada y a menudo hay más marcas disputándosela que espacio disponible cada vez que hablamos del punto de venta. Lo que sí cambia, y bastante, es el arsenal con el que las marcas compiten. Los materiales se han vuelto más sofisticados, los acabados más expresivos y las exigencias del consumidor más precisas.
En 2026, elegir bien el material de un PLV es una decisión estratégica que afecta a cómo se percibe la marca y qué mensaje llega al cliente antes de que abra la boca ningún vendedor.
Las tendencias emergentes en materiales para PLV
Cartón reciclado y biodegradable: la opción preferida para campañas responsables
Hace unos años, apostar por cartón reciclado en PLV era casi una declaración de principios. Hoy es, directamente, lo que pide el mercado. Según el Estudio Global de Sostenibilidad 2024 de Simon-Kucher, realizado con más de 6.000 consumidores en seis países, el 54% está dispuesto a pagar más por productos sostenibles, frente al 35% que respondía lo mismo dos años antes. Esto es un cambio de comportamiento que ya está influyendo en cómo las marcas diseñan sus materiales de punto de venta.
El cartón reciclado y biodegradable encaja bien en ese contexto, pues es ligero, 100% reciclable, admite impresión de alta resolución y funciona en formatos muy distintos. A eso se suma el marco regulatorio europeo, donde la UE ha fijado el objetivo de reciclar el 65% de los residuos de envases antes de finales de 2025, lo que está empujando a fabricantes y marcas a revisar los materiales en toda la cadena, incluido el PLV. Las tintas vegetales y los adhesivos sin disolventes son el complemento natural para quienes quieren llevar ese compromiso hasta el último componente del expositor.

PLV para ISDIN diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Materiales híbridos en PLV: la combinación perfecta de resistencia y flexibilidad
Cuando una campaña necesita durar más de unas semanas, o cuando el punto de venta exige soportes que aguanten mucho tráfico y reposición frecuente, el cartón solo puede no ser suficiente. Ahí es donde los materiales híbridos aportan la posibilidad de combinar lo mejor de cada material en una misma pieza.
Hablamos de estructuras que mezclan cartón con metal, madera con acabados en plástico reciclado o compuestos derivados de fibras vegetales que ofrecen ligereza sin comprometer la robustez. Como señala el propio sector, se experimenta activamente con materiales que combinan resistencia, ligereza y atractivo visual para dar respuesta a entornos que exigen mucho al PLV. La modularidad, en este caso, es una ventaja añadida donde una misma base estructural puede combinarse con gráficos intercambiables según la temporada o la promoción.
Avances en acabados y texturas para un PLV más atractivo
Los materiales son el cuerpo del PLV; los acabados son su carácter. Y en 2026, el abanico de opciones se ha ampliado lo suficiente como para que prácticamente cualquier concepto de marca encuentre su traducción visual y táctil en el punto de venta.
Acabados metalizados: lujo y sofisticación para productos premium
En perfumería, cosmética de alta gama o licores premium, el expositor tiene que reforzar lo que ese producto promete. Los acabados metalizados son uno de los recursos más eficaces para conseguirlo, porque transmiten valor de forma casi inmediata, antes de que el cliente haya leído una sola línea de texto.
En Mayence trabajamos con este tipo de acabados en proyectos donde la coherencia entre packaging y PLV es parte del briefing desde el primer día.
Textiles y materiales táctiles en PLV: mejorando la experiencia sensorial
El tacto es, quizás, el sentido al que menos se le saca partido en el diseño de PLV. Y, sin embargo, es uno de los que más influye en la percepción de calidad. La incorporación de textiles, terciopelos, papeles con relieve, cuero sintético o superficies soft-touch en expositores y displays está ganando terreno, sobre todo en categorías donde la experiencia sensorial forma parte del argumento de venta, como moda, cosmética, perfumería o alimentación gourmet.
Un PLV con textura táctil invita al cliente a pararse, a tocar, a interactuar. Ese gesto cambia la calidad del contacto con el producto. Las tendencias retail 2026 apuntan a que los espacios comerciales deben convertirse en entornos más envolventes, donde la experiencia sensorial forme parte del argumento de compra; los materiales táctiles son una respuesta concreta a esa demanda, sin necesidad de cuantiosas inversiones tecnológicas.

PLV para Drunk Elephant diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Impresión 3D en PLV: personalización y detalles innovadores en PLV
Si hay una tecnología que ha pasado de ser promesa a herramienta real de producción en PLV, es la impresión 3D. Su ventaja principal es difícil de replicar con otros procesos, pues permite fabricar piezas completamente personalizadas, sin moldes, con tiempos de producción cortos y sin que el coste se dispare por hacer una unidad en lugar de mil. Según datos del sector, la publicidad en punto de venta con impresión 3D genera hasta cinco veces más tiempo de parada del cliente frente al expositor que los soportes convencionales. Esto se traduce en más exposición a la marca y más oportunidades de que esa visita acabe en compra.
Marcas como Dior, L’Oréal o Coca-Cola ya la utilizan en sus estrategias de PLV. Lo que valoran es la posibilidad de adaptar cada pieza al espacio disponible sin tener que producir moldes distintos para cada formato, algo que con métodos tradicionales encarecía significativamente las campañas con muchos puntos de venta. En 2026, la impresión 3D resulta especialmente útil para PLV de lanzamiento, piezas de escaparatismo singular o elementos que necesitan destacar con claridad en un lineal muy competido.
¿Cómo elegir los mejores materiales y acabados para tu PLV?
Al alcanzar este junte, la pregunta práctica es, con tantas opciones disponibles, ¿por dónde se empieza?
Consideraciones sobre la durabilidad y el uso del PLV en diferentes entornos
No hay un material que funcione bien en todos los contextos. Un PLV para una amplia superficie con alto tráfico y reposición diaria tiene exigencias muy distintas a un expositor de lujo en una boutique o a un display temporal en una feria. Antes de decidir nada, conviene responder a: ¿Cuánto tiempo va a estar en uso? ¿En qué condiciones, de temperatura, humedad o luz directa? ¿Quién se encargará de reponerlo y mantenerlo?
El cartón funciona bien para campañas de cuatro a doce semanas, con una logística sencilla y un coste contenido. Los materiales híbridos o el metal responden mejor a proyectos semipermanentes donde la inversión inicial se amortiza con el tiempo. Y la modularidad añade una capa de flexibilidad muy valorada en entornos exigentes, pues permite actualizar gráficas sin cambiar la estructura, sustituir piezas dañadas y mantener el soporte en óptimas condiciones durante toda la campaña sin costes adicionales elevados.
Adaptación a la identidad visual de la marca y el público objetivo del PLV
El material y el acabado son parte del mensaje. Un acabado mate con una paleta de tierra comunica naturalidad y sostenibilidad. Un metalizado sobre negro transmite exclusividad. Un cartón kraft sin recubrir habla de autenticidad artesanal. Cada elección formal es también una elección comunicativa, y tiene que ser coherente con lo que la marca dice en todos sus demás puntos de contacto.
Vale la pena tener en cuenta también el perfil del comprador en ese punto de venta concreto. El 70% de los consumidores revisa los argumentos de sostenibilidad de una marca antes de comprar, según el mismo estudio de Simon-Kucher, lo que significa que comunicar en el propio soporte que está fabricado con material reciclado puede ser un argumento de decisión real.

PLV para Farline diseñado y fabricado por el Grupo MayenceEn Mayence partimos siempre del brief de marca para que el PLV sea un elemento que refuerce la identidad y conecte con el cliente adecuado en el momento adecuado. Si estás definiendo tu próxima campaña y quieres explorar qué materiales y acabados encajan mejor con tus objetivos, cuéntanos tu proyecto.