
PLV para Farline diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Diseñar PLV para farmacia exige más que creatividad, en estos casos se necesita de eficacia probada en el punto de venta. Un estudio reciente muestra que el 70 % de los compradores considera decisiva la comunicación visual en tienda para tomar decisiones de compra, lo que resalta la importancia de materiales bien diseñados y colocados en farmacias.
Además, las farmacias están sujetas a una normativa sanitaria estricta para proteger la salud pública y evitar prácticas que induzcan a error. La Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios regula qué productos pueden ser promocionados y cómo debe presentarse la información al cliente en espacios como la farmacia.
Es por ello que estos requisitos nos obligan a que cada elemento del PLV repete criterios de seguridad y veracidad. Aunque el proceso de diseño de un PLV para farmacia pueda parecer complicado, al final de este texto sabrás qué funciona en PLV para farmacia y qué prácticas conviene evitar para maximizar el impacto sin comprometer el cumplimiento normativo.
Qué hace “buena” una PLV en farmacia
Al igual que en el resto de espacios comerciales, el PLV en farmacia también compite por atención. No obstante, se hace de manera excepcional, ya que se enfrenta a clientes entran con una necesidad muy concreta relacionada con un tema tan serio como la salud. Por ello, la función del PLV es captar la mirada y, al mismo tiempo, transmitir orden y confianza.
Visibilidad sin saturar: orden, limpieza y lectura rápida
El reto de un PLV en farmacia está en ganar visibilidad sin romper la estética limpia del espacio. Sabiendo este reto, el proyecto de regleta lineal Complidermol de Mayence nace para resaltar el producto:
- Utilizó una gráfica clara, pensada para leerse rápido.
- El formato se adaptó al espacio disponible y evitó ocupar más superficie de la necesaria.
- El color se aplicó como apoyo visual y no como reclamo agresivo.
Confianza y rigor: tono sanitario y promesas medibles
La comunicación en farmacia está condicionada por el Real Decreto 1416/1994, que regula la publicidad de productos sanitarios.
- La información debe ser clara y verificable.
- Las promesas deben poder demostrarse.
Teniendo en cuenta el marco legislativo, el trabajo de Mayence para Arkopharma en farmacias aplica estos principios mediante un mensaje medible y prudente. El claim “La naturaleza te ayuda a dormir bien” informa sin prometer resultados clínicos, respalda la recomendación del farmacéutico y mantiene una comunicación clara y verificable.

PLV para Colgate diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Lo que sí funciona en el punto de venta
Desde nuestra experiencia, el PLV en farmacia funciona cuando es capaz de mimetizarse con el contexto real del espacio.
Mensaje claro en 3 segundos: problema → beneficio → uso
El mensaje tiene que captar la atención del cliente y convencer de su compra en 3 segundos. Un estudio de Nielsen indica que más del 60 % de las decisiones se toman directamente en tienda, lo que refuerza la importancia de una lectura inmediata.
- El mensaje debe plantear un problema reconocible, por ejemplo, dormir mal por las noches.
- Mostrar el beneficio de forma directa: descansar.
- Explicar el uso sin ambigüedad como que está hecho con productos naturales.
Apoyos de lineal: stoppers, regletas y señalética por categoría
La farmacia está regulada por el Real Decreto 1416/1994, que exige información clara y no engañosa. Además, es un espacio frecuentado por población senior, lo que obliga a extremar la legibilidad.
- El soporte debe mantener textos grandes y contrastados.
- La señalética debe ordenar la categoría sin saturar el lineal.
- El mensaje debe reforzar la recomendación del farmacéutico.
PLV de mostrador para compra por impulso (sin invadir)
La compra por impulso existe también en farmacia cuando el producto se presenta con discreción. Volviendo al ejemplo de la regleta lineal Complidermol, se aprovecha esta lógica al integrarse cerca del punto de pago a través de una gráfica limpia que facilita la comprensión rápida del beneficio.
Modularidad: piezas fáciles de reponer, limpiar y mantener
La modularidad en un PLV permite sustituir piezas dañadas, mantener el soporte higiénico y asegurar continuidad visual durante toda la campaña. Tres requisitos imprescindibles para cumplir con la limpieza frecuente y orden constante que exige la normativa sanitaria.

PLV para Farline diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Lo que no funciona (y por qué)
Del mismo modo que te hemos revelado qué decisiones son siempre un acierto, también te aconsejamos que errores vale la pena no cometer:
Exceso de texto y claims “milagro” que generan rechazo
Las promesas exageradas chocan con la normativa y con la expectativa del cliente. En España, la AEMPS, en aplicación del Real Decreto 1416/1994 y del Reglamento (CE) 1924/2006, ha ordenado la retirada de materiales promocionales que incluían beneficios no demostrables o formulaciones ambiguas. Estos casos dañan la credibilidad del producto y obligan a retirar materiales antes de amortizarlos.
Diseños que bloquean el producto o dificultan el trabajo del equipo
Algunos soportes priorizan el impacto visual y olvidan el uso real.
- El mueble tapa el producto y dificulta la reposición.
- El soporte invade el espacio del mostrador y entorpece la atención.
- El diseño obliga al equipo a mover el PLV varias veces al día.
Materiales frágiles o sucios: mala percepción inmediata
La farmacia exige limpieza constante, es por ello que no recomendamos el uso de:
- Materiales porosos
- Cartones sin tratamiento
- Acabados que marcan huellas.
Promos confusas: descuentos sin jerarquía ni llamada a la acción
Las promociones necesitan un orden claro para funcionar en la farmacia y que el cliente entienda la oferta a primera vista. Te recomendamos
- Establecer una jerarquía de mensajes.
- Que la promoción esté visible.
En caso de que tu PLV no lo cumpla, la confusión retrasa la decisión y reduce la eficacia de la promoción.

PLV para Aposán diseñado y fabricado por el Grupo Mayence
Cómo implantarla sin fricción
La implantación del PLV en farmacia es el resultado final de mucho trabajo previo por lo que es necesario que el montaje se vuelva ágil.
Brief + planograma: dónde va, cuánto ocupa y qué objetivo tiene
El Brief y el planograma son dos recursos que simplificarán el desarrollo final de tu campaña.
- El brief fija el propósito del PLV y evita interpretaciones posteriores.
- El planograma traduce ese objetivo al espacio real de la farmacia, indica el lugar exacto del soporte y define el volumen que puede ocupar.
Guía express para el personal: qué decir y qué recomendar
La información visual que recibe el cliente a través del PLV debe ser coherente con el mensaje que les llegue de manera verbal. A continuación, te facilitamos una guía eficaz que ayuda a mantener coherencia y evita improvisaciones:
- Hablar de los beneficios principales con palabras sencillas y concretas.
- Preguntar al cliente por si conoce la marca y establecer un vínculo más amable que conecte con su experiencia previa.
- Explicación de los usos habituales para generar impacto y conexión con sus vivencias.
Este enfoque permite que el PLV y el discurso vayan en la misma dirección. Así, el cliente entiende la propuesta con rapidez y percibe seguridad en la recomendación. En Mayence llevamos años diseñando y produciendo PLV para farmacia con un enfoque práctico y controlado. Si buscas un soporte que funcione en tienda y respete el entorno sanitario, hablemos de tu próximo proyecto.